La primera generación
La primera generación de computadoras nació utilizando
válvulas de vacío en vez de los interruptores electromagnéticos y los
mecanismos del Mark I. El uso de las válvulas de vacío en los computadores suele
considerarse l comienzo de la era informática.
El EDVAC presentaba
dos nuevas características: el uso de números binarios y el almacenamiento
interno de instrucciones en formas de estados electromagnéticos.
En 1946, la Eckert-Mauchly Computer corporation, empezó a
fabricar computadoras para uso comercial. Diseñaban computadoras para que
procesaran datos comerciales en la empresa privada.
Cuando, en 1951,
introdujeron la UNIVAC en el campo empresarial, iniciaron el despegue de la
industria de la informática.
Muy pronto les siguió IBM, que entro en el mercado de las
computadoras en 1953.
La segunda generación
La segunda generación de computadoras nació con la era de
los transistores y abarco aproximadamente de 1959 a 1964.
El transistor fue creado en 1947 por John Barden y otros
investigadores de los laboratorios Bell, en Nueva. Los transistores conocieron
un éxito inmediato por sus ventas sobre las válvulas de vacío.
Con la aparición
de los transistores, se inició el proceso de miniaturización.
Otro problema radicaba en la distancia entre cada uno de los
transistores, que, aunque físicamente pequeña, bastaba para limitar la
velocidad del funcionamiento de la máquina.
El desarrollo de los transistores permitió la fabricación de
computadoras más cómodas para su uso científico y comercial. Las computadoras
de la segunda generación ya podían trabajar con lenguajes de programación menos
técnicos. Por otra parte el desarrollo de lenguajes de alto nivel facilito la
comunicación entre el usuario y su computadora.
La tercera generación
La tercera generación de computadoras llego con la aparición
en 1963 de los circuitos integrados que revolucionaron el mundo de la
informática. Los sistemas creados con circuitos integrados eran más rápidos y
podían almacenar mayor número de datos que las computadoras de la segunda
generación.
Además, se empezaron a usar con gran profusión los periféricos.
Entre estos dispositivos figuraban la unidades de cinta magnética y las de
disco.
Los lenguajes de programación desarrollados en la segunda
generación, que todavía se emplean en los sistemas de grandes computadoras,
tuvieron unas aplicaciones mucho mas amplias.
Otra característica notable fue el acceso de varios usuarios
a una misma computadora aproximadamente al mismo tiempo.
Muchas de las computadoras de la tercera generación no
estaban diseñadas específicamente para usos científicos o comerciales, sino que
podían utilizarse para ambas acciones. Representaban otro paso importante en el
proceso de datos. Su rapidez y fiabilidad había aumentado, mientras que el
consumo de energía había disminuido.
La cuarta generación
La insatisfacción de los ingenieros por la insuficiente
miniaturización que permitían los circuitos integrados, les indujo a diseñarlos
de tal manera que cada chip realizara una sola función.
Con estos circuitos integrados a gran escala la (LSI),
nacía, a mediados de la década de los 70, la cuarta generación de computadoras.
No tardó en aparecer el computador de un chip. Uno de los
primeros resultados del empleo de circuitos integrados a gran escala fue el
abaratamiento de los dispositivos electrónicos.
La introducción del chip LSI significo otra ruptura que, en
principio no se esperaba: la aparición de la computadora de escritorio (PC).
Actualmente muchos terminares de las grandes computadores
son inteligentes. Esto no significa que la terminal pueda pensar, sino que,
además de las funciones de terminal, también puede cumplir funciones típicas de
una computadora. El proceso de varios programas simultáneos mediante un solo
CPU (multiprogramación) y otras dos CPU conectadas (multiproceso) son ya una
realidad.
Los investigadores trabajan ahora en la utilización de la
luz, los campos magnéticos, y en aleaciones de metales para mejorar los chips.
Un intento de emplear materiales magnéticos en sustancias cristalinas,
realizados por los laboratorios Bell, dio como resultado la memoria de
burbujas.
El futuro de la informática se basa en los sistemas
personales, que en la actualidad tienen una potencia igual, y en muchos casos
superior, a la de la minicomputadora de la década de los 80. Estos sistemas
personales, unidos a una red, son capaces de intercambiar datos, programas,
gráficos, sonidos e imágenes.


